La Oficina para la Igualdad de Género y Diversidad (OIGD) reconoce la experiencia de la Facultad de Ciencias e Ingeniería (FCI) como una destacada buena práctica institucional y como un aporte a la comunidad universitaria, ya que ha demostrado su compromiso por construir, de forma sostenida, una comunidad más equitativa y segura para estudiar ciencia e ingeniería en el país. Este reconocimiento responde a un proceso de sistematización que identificó, en la FCI, un ecosistema articulado de prácticas de equidad de género, convivencia y bienestar en desarrollo continuo desde 2018.
La sistematización distinguió tres pilares de esta experiencia: la campaña «Panda que respeta, rompe el silencio», iniciativa surgida desde la propia facultad para promover el respeto y el cuidado, reconocida hoy por 8 de cada 10 estudiantes; una estrategia sostenida de redes sociales, con ocho años difundiendo cada semana contenidos de prevención de la violencia en relaciones interpersonales, cuidado y respeto; y la Coordinación de Bienestar y Tutoría, que hace del bienestar la base de la equidad, acompaña a las y los estudiantes durante toda su carrera y es el servicio más recordado de la facultad.
El trabajo de la FCI se caracteriza, además, por abordar la equidad desde distintas dimensiones. A las acciones de prevención de la violencia y promoción de la participación femenina en STEM se suman iniciativas vinculadas con la salud mental y el bienestar, la identidad de género y la diversidad, así como la prevención de la discriminación y el bullying. De esta manera, las prácticas no funcionan de manera aislada, sino que forman parte de una estrategia que busca mejorar las condiciones de convivencia y bienestar de la comunidad universitaria y que se alinean con el Plan Ingeniería 2030, entre otros documentos institucionales.
En estas prácticas se sostiene la apuesta de que promover la participación de más mujeres en la ingeniería empieza por transformar el entorno. La FCI trabaja para que más mujeres estudien, permanezcan y lideren en ciencia e ingeniería y no sólo visibiliza la brecha, sino que construye el camino para cerrarla, en línea con el enfoque «Mujeres en STEM».
El respaldo institucional y la adopción progresiva de estas iniciativas han sido determinantes para su consolidación. Tras contar con financiamiento especial en sus inicios, el ecosistema pasó a integrarse, entre 2024 y 2026, al presupuesto regular de la FCI. Al anclar este enfoque interdisciplinario en los instrumentos de planificación y presupuesto de la facultad, la articulación entre género y bienestar se institucionaliza como una política permanente al servicio de toda la comunidad universitaria.
Puede conocer más sobre estas prácticas AQUÍ.


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